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Tango - Rincón Literario

También Diógenes milonguea


….”Decidí tomar el Ave de las diez que estará llegando a Sevilla Santa Justa a las doce y treinta. Me va a gustar ir mirando el paisaje desde la ventanilla …” Así aceptaba ella, llena de expectativas y de dudas, una invitación hecha unos meses atrás después de un par de tandas de tango y de una Sevillana vestida de sorpresa en Sueño Porteño.
     En la milonga las palabra sobran o, por lo menos, no hacen falta si se disfruto bailando. Pero ese día era día de despedidas : Pablo volvía a su tierra dejándose un poco en este Buenos Aires al que siempre necesitaba volver “…para ser yo mismo. Creo que este es mi viaje numero dieciséis… Y como es eso que me dicen que tienes  planeado un viaje a España ¿ Seria imperdonable que no nos encontráramos… “
     Intercambio de mails precisando fechas, lugares, posibilidades “… a mi me es imposible Madrid en las fechas que me dices estarás allí, pero es que no me resigno a dejar de verte algunos días durante tu viaje. Veamos, tu puedes disponer de unos días mas en España ? Yo podría recogerte en Sevilla. Te alojo en mi casa como mi invitada de honor, estamos además en la playa, el tiempo es fantastico en esa época. Podemos visitar algo de Portugal, que esta muy cerquita de casa… cenamos pescado y marisco riquísimo. Dale, acepta mi invitación…”
    Como se dice que no ?  Que muchas gracias, que es una locura invitar a una desconocida, y otra locura que la desconocida acepte… como ?
    El quiso y pudo. Quiso invitar y lo hizo. Ella no quiso y no pudo. No quiso decir que no y no pudo dejar de ir. Y allí fue. “voy por ti a la estación.. “ “ nos reconoceremos ? “  “Imborrable, tu recuerdo esta intacto”
    Se reconocieron y el abrazo, la forma que tenían de conocerse, fue largo y apretado. Y las mismas palabras saliendo de las dos bocas “que loco todo, no ?” Loca ella y loco el.
    Estaban muy lejos del ámbito acogedor, protector y  engañoso de la milonga. Ambos ignorantes de los detalles que hacen creer que uno conoce al otro. Una semana a compartir con un extraño. Como dos extraños…
    Después, que importa del después… Y si importa porque hubo Sevilla caminada y explicada hasta la ampolla que era casi una medalla, el Garufa invitante y anfitrión, Diógenes haciéndoles compañía y enseñándoles a desprenderse de lo superfluo, el pescado y el marisco riquísimo, el cava y los mojitos en el balcón mirando un mar
“…que si nos esmeramos se puede ver Buenos Aires”, las barcazas de cada tarde trayendo su carga fresca y su sequito de gaviotas, un Marbella inesperado como un buen sueño, una Isla Cristina para dejarse y un Portugal “…que no se calienta por nada”, unos ojos que miran muy adentro, silencios que decían todo.
   Los detalles que hacen que uno crea que conoce al otro siguen sin conocerse. Pero la fuerte sensación de reconocer al otro y ser reconocido esta. Y se hace sentir.
   Hubo Di Sarli en el balcón. Prometido. Interminable. Disfrutado. Agotador. Una despedida lógica. Podía ser de otra manera ?
   El autobús que la llevaba de Huelva a Sevilla esperaba temprano. Y allí fueron con el silencio sentado entre los dos. Corpóreo, denso, lo decía todo.
   Y, de pronto, las palabras de ella saliendo de la boca de el “…decidí tomar el Ave de las diez…”
 reviviendo un dialogo empezado una semana atrás. “ …pero vos podrías repetirlo todo, hasta cuando ? “ “Hasta todo. Palabra por palabra… una y cien veces…”

LM

 

 

Soberana

Es Julia, la soberana
de la milonga porteña,
ella la vive y la sueña
de la noche a la mañana.

Y la abraza con ardor
poniendo todo su empeño,
por eso a Sueño Porteño
lo engalana con la flor.

Y se desplaza graciosa,
con la elegancia suprema,
mientras nos dice un poema
con voz suave y armoniosa.

He querido y con razón
decírtelo de este modo,
en la milonga sos "todo"
Alma, nevio y corazón.

Jorge Luis Godino
27/5/2009

 
 

Cartita de Amor

Te quiero porque me hacés bien
porque me divertís,
me acompañás.
Me ayudás a encontrarme conmigo,
con los demás, con los que también te quieren.

Me ofrecés un lugar, un tiempo,
muchos abrazos, muchas miradas.
Hacés que la vida transcurra mejor,
más fácil, más alegre, más solidaria.
Sí, solidaria....

Los abrazos, aún con desconocidos
me hacen pensar que somos más buenos,
que hay menos odio, menos violencia,
más seguridad.

Me hacés bien porque sos un punto de encuentro,
nos encontramos los diferentes y también los parecidos,
los buenos y los malos, los lindos y los feos,
los sinceros y los mentirosos...


Y casi siempre, cuando nos abrazamos somos iguales, no hay mentiras
sólo la verdad del ENCUENTRO.
Por eso te quiero Mionga, porque me hacés muy bien.

Tuya Irene

Trelew, 14 de marzo de 2009

 

 
 
GRACIAS AL TANGO
 
Entre acordes melodiosos
 de un tango para bailar
lo vì aquella noche entrar,
saludò a la muchachada
y al toque se fuè a sentar.
Las miradas se cruzaron
y nuestros cuerpos bailaron,
hilos de plata y milonga
enhebraron nuestras almas.
El musitaba en mi oìdo
aquellas letras de tango,
y en un abrazo fundidos
nuestros sentidos bibraron.
Un ramillete de noches
que como flores recuerdo,
entre tangos y milongas
se producìa el encuentro.
Se cortaron las cadenas
de un pasado que habìa sido,
y la pasiòn desatada
nos devorò en fuego vivo.
Desde el dìa que te vì
pasaron algunos años,
hoy sos el amor de mi vida
y todo gracias al tango !!
  
Susana.-

Camisa de Seda

Me empilcho de bute  pa’ ir de milonga
todo de negro, lo marca  la moda.
Ensayo en el espejo, la mirada tristonga
Y creo estar listo,  es noche de joda

Perfumo el pañuelo, espero  el momento
que pilchas hermano!!! la camisa  de seda
la raya del lompa corta  el aliento
esa media sonrisa, que linda queda

Timbos charolados por supu bicolor
 centímetros medidos, del francés taquito
nada de hebillas, cordones y moñito
el detalle justo pa’ ser el mejor

Zarzo en meñique de plata lustrada
adornando la zurda, como debe ser.
Un peinado Gardel raya engominada
 un andar pausado para hacerse ver

Que milonga papusa, atenti pebetas
El indio, Natario,  Carlinhos, Balmaceda
no tallan esta noche, figuritas berretas
copó la parada........camisa de seda

Que fracaso hermano, no sirve de nada
de una te junan, no podes zafar
tan locas las minas, mira que macana
pretenden también .......que sepas bailar


Roberto Aguirre

 

Milonga del Tejedor

La conocí en la milonga,  un sábado por la noche
Yo había llegado en mi coche,  a ella la llevó una amiga
Vaya a sabér cómo fue; me enganché con esa mina
Profe de filosofía y que leía a Mallarmé
Ahora me quedé de a pie no tengo ni pa’ gomina.

Frecuentaba los Café,  más under de Buenos Aires
Y se variaba con aires de nitszcheana y, yo no sé
Qué le habré visto a esa paica ¿estaría medio en curda?
Si tenía menos curvas que la ruta treinta y seis.
Yo! de quien  todos decían que tenía pocas pulgas!

Usaba el pelo teñido de plateado y de violeta
Y lucía un pantalón con tachas, y camiseta!
Era fana de Spinetta, de Tango, ni fu, ni fa…
Para decir la verdá, algo rara la pebeta,
Yo que había sido shusheta, ni siquiera iba a bailar.

Era un poco introvertida y vaya a saber por qué
A pesar de lo que cuento, igual la hice mi querida
Al final la enamoré y como era mi estilo
Quise una Venus de Milo y las alas le corté
Ahora me quedé de a pie, solo bebo té de tilo.

Le dije que la mujer debe seguir al varón,
Ella se pidió un porrón y yo, y yo me puse a tejer!
Lo que menos nos parece es a veces lo mejor
Es un misterio el amor, créanmé lo que les cuento!!!
Recuerden este lamento, que es de mi huerto una flor.

Eva Oliva

 

 

_Laberinto de Manos_

Las manos enlazadas son la máxima expresión exterior.
Cuando dos personas se dan la mano manifiestan sentimientos,
amistad, seguridad, paciencia y en algunos casos amor.
 
Tender la mano significa respeto hacia el otro ser,
las manos dialogan, se entienden y entre sus trazos enlazados,
esconden momentos, caricias, sueños...
simplemente enlazan el contorno del alma.

Cuando he brindado mis manos, he intentado dar mucho más que la expresión.
Desde mis desaliñadas líneas he esparcido estima, afecto, consuelo...
Te acuerdas... ?  Fueron el aljibe receptor de tus lágrimas,
deshechas entre falanges de piel y devueltas en sonrisas de tu rostro.

Si me preguntaran que prefiero, diría que sus manos antes que sus besos.
Podría expresarme de otro modo, tangible, palpable y no efímero como
un acercamiento de labios, que es otro contexto, otra naturaleza, otro momento.

Esperaré... tal vez tus manos modelen en las mías otro mensaje,
así podré sentirte, para que los espacios no absorban lo único que queda,
estriados e inertes detalles que supieron ser vida.
Haría que mi humedad, sensibilice de instinto la agudeza de tu tacto,
para que tu indescifrable vuelva a transformarme en adicto.....
en adicto al lenguaje de tus manos.

JCQ_

 
 

La felicidad se creo un Miercoles
                                                                  
  
Salio de su trabajo, enfilo para Garay y espero el 4. Subió, saco boleto y empezó su viaje. No importa si hace calor, frío, si llueve o es difícil viajar. El sabe que al final del trayecto, lo espera un lugar diferente.

Osvaldo; es librero y periodista. Lo apodan Zorba ya que su padre era unos de los tantos inmigrantes, que llegado de Grecia, se afinco en nuestro país. Siempre llega alrededor de las 8 de la noche. Tiene su lugar en una mesa reservada que comparte con Patricia; visitadora medica, una morocha palpitante de buen baile, que hace que muchos “guapos” revoloteen la mesa para sacarla a bailar; Horacio tachero y todo un verdadero porteño, Cirilo, Juan Carlos y Daniel. Los une la pasión por el tango y los junto “Sueño Porteño” y Julia; directora de teatro y organizadora de la milonga, que además de incansable anfitriona y   buena bailarina, posee una envolvente actitud seductora y atrayente que los hace regresar cada semana. Una milonga, que Osvaldo y todos los demás no se cansan de alabar. Dicen;  “que se siente y se disfruta. Que por momentos es mágica. Que es sin duda distinta y a la noche, la hace diferente”.
   
Desde la mesa, que tiene una posición estratégica, dominan lo que acontece en la pista central, de las tres que hay, en ese “cielo de madera” como metafóricamente la llama Julia. Desde allí se puede ejercer sin dificultad el código milonguero del cabeceo. Culminación del entrecruzamiento, veloz como flechazo, de miradas entre “papusas y  guapos”, que se da, apenas suenan los primeros compases de un tango.
     
Por momentos la conversación entre ellos se hace intensa y los temas variados. Las opiniones que despiertan el escuchar a Pugliese, Troilo, Di Sarli, o D”Arienzo, o cual fue la mejor época de cada una, sus mejores cantores o cual es mejor para bailar. O los sentimientos que motiva, cuando Lorena –musicalizadora de la milonga-  hace sonar los acorde de Emancipación,  Chique, Pavaditas, Comenfau o Danzarín. O como baila cada uno de los que girando, en sentido contrario de las aguja del reloj, recorre esos tres fantásticos minutos.  O los estigmas que tienen los  bailarines de tango y las milongas,  que;  “la gente que va a bailar tango son vagos”, “solo les gusta la noche”, “viven pegados al mostrador tomando”. O, “no les interesan y no saben nada de los problemas del mundo”. O los graves problemas del mundo y nuestro país; la Paz, las dictaduras, los desaparecidos, los trabajadores, el campo, los maestros o cualquiera de las tantas cuestiones que le preocupan a cualquier persona.
Y a Osvaldo los sueños se le disparan.  Le parece haber visto esta milonga antes, en el club de su barrio, junto a su hermano. Esta soñando por ejemplo con el Club Villa Malcom, o con los bailes de carnaval de Villa Urquiza. En aquellos lugares, también las papusas y los guapos, en un “cielo no siempre de madera”, tejían las mismas ilusiones.
 
Cada mesa, acomodada alrededor de las pistas, parecen  pequeños mundos. Algunas solo con “papusas”, otras con “guapos”, en otras mezclados. Cada una de ellas bulle y parecen entremezclarse cuando el tango suena. En una esta Ana; rubia, sensual, en la otra Patricia, Mónica y Alicia. Detrás Claudia y Cristina. Mas allá Jimena delicada bailarina y organizadora de otra milonga. Cada una posee encantos característicos. El  abrazo, la cadencia, el ritmo, que delinea un estilo propio de bailar. La mística incomparable de ese acto tan profundo llamado “abrazo” transforma la ocasión. El propone, ella sigue, aportando su sensualidad y ambos crean ese momento.  
   
De repente la música que Lorena hace sonar entre tanda y tanda  baja su volumen, Julia da la bienvenida, y lee un poema, un relato. Son las 21 horas. 
    
Y las papusas y guapos siguen llegando y girando alrededor de la pista. Osvaldo y los demas se inquietan. Los acordes de Rosa, rosa interpretada por Sandro indican que llego el momento del “baile de la rosa”. Los guapos, cabeceo de por medio, eligen a su papusa y si acepta bailar les entregan una flor, con la que ellas engalanan la espalda de su circunstancial compañero.  Mas tarde una mesa de bombones en el centro de la pista pone en tension a las papusas. Son ellas las que deben elegir su acompañante y regalarles un bombón.

Y otra vez Julia se pone en el centro de la pista y reclama silencio. Llego el show de los “cinco minutos”. Un espectáculo distinto que convoca la maxima atención. Luego los tangos siguen y siguen  y otra vez la pista se llena de emoción.    
     
La noche alcanza su clímax. Lorena anuncia la tanda de los cinco. Suena el primero y la luz baja en intensidad. Nadie quiere gritar como Dylan Thomas; “Rabia, rabia contra la muerte de la luz”. Aquí el corazón se enciende y los tangos parecen boleros. Después el rock y mas tarde el folclore.

El tiempo paso rápido!
El que conozca el metejón, por el tango de Osvaldo, sabrá que fue miércoles.


[Zorba]

 

¿QUÉ ES MILONGA?
 
Magias del Tango, tres de la matina:
Le meten sal dos cuerpos al perfume
fundiéndose en ansia que los consume
tan luego una sombra el parqué trajina.

A esa hora el buen cantor mejor afina,
cuando un fulgor al beso lo presume
por sentir que entre labios ya resume
eternas dichas del hombre y la mina.
 
Ese abrazo girando lo proclama
en viejos sones de orquestas modernas:
Milonga es dibujar buscando cama.

Chamuyo mudo con caricias tiernas.
Instinto pasional que se hace flama.
Danza de amantes enredando piernas.
 
Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.

Dedicado a Juanca Tavera

ESCENA III (Teatrema, Acto IV)

Ahora es el momento preciso
para declarar redondo al cero
e inmóvil a la estatua.
Dos grandes verdades ignotas
que ocultan lo incierto del destino.

Cero más cero igual a cero.
Cero menos cero igual a cero.
Cero, raíz cuadrada del egoísmo.
Cero, tobogán rotundo hacia la nada.

El círculo muestra extraños argumentos,
da una vuelta sobre sí mismo
y cierra el territorio,
declara iniciado el principio
y concluido el final.

El matrimonio de los polos opuestos
es igual a un conjunto vacío.


Del libro "Teatrema o poema en cuatro actos"
Diciembre 2008©Fernando Luis Pérez Poza
Pontevedra. España.

MIRA QUE TENGO
 
-Mere que tengue- se decía la rusa.

Antes de salir pa´milonga, se tropezó!!!
El ultimo escalón de la escalera se tragó.

La rusa el designio del pie izquierdo doblado,
no interpretó, no era su dia ¡no!
 
-mere que tengue -no es pavadita su dolor...
-mere que tengue- con su ceniciento no bailó
-mere que tengue- el señor de las buenas costumbres, sin saludarla se marchó…
-mere que tengue- la hora llegó, quien sabe, él en cual carroza se fugó
-mere que tengue- ella... la rusa,

al ritmo del dos por cuatro con su pecho, en silencio le dijo adiós…

-mere que tengue!!! no es pavadita su dolor...
-mere que tengue- hielo en el talón y frío en el corazón...

 Clara 2009

_Aforismos_

Si la idea es real, su solidez la hace
indestructible; si no lo es, apun con mil
defensores, sola se deshace.

Aplaudiré al vengador el día que la
venganza ennoblezca.

El "ser" comprende la fusión de dos
naturalezas, la biológica y la huma;
si no se integran; desaparecen ambas.

Si crees en la buena o la mala suerte, será el
azar quién por ti decida.

Ser hombre es principio y fin. Un absoluto
sin limitaciones.

Para "ser" no alcanza con parecer; aunque
algunos lo crean.


Salvador Daniel Fernandez.

  

_PRESINTIENDO_

Ellos sabían que algo sucedía,
temían decirlo... por qué? 
Acaso por temor, a qué?
A la soledad,
al error,
a herir,
a recordar,
a olvidar,
al arrepentimiento,
a la nostalgia...
¡quien sabe a qué!

No pudieron decirlo,
no quisieron decirlo,
tal vez no había que decirlo...
tendrían algo que decir?
O solo les bastaría con mirarse y comprender
que siempre fueron y serán,
que nunca se olvidaran...

Quedaran en ellos,

Los códigos, las complicidades,
los encuentros y desencuentros...
las interminables noches rituales,
las palabras, los silencios
las emociones, las miradas y vibraciones,
las caricias compartidas,

Los besos…
el calor y roce de sus cuerpos
los violines, los bandoneones,
el tango pavadita y mi dolor
De Angelis y Pugliese
todos los sonidos y  la milonga,
las magias, los arrebatos,
el  sofá, la penumbra,
la presencia de la gata,
los tes...

Los caracoles

                                          [Clara] 

 

   

 

Ensueños en la madrugada

Es adentrada la noche. El escenario se vuelve especial. Un puñado de parejas goza de la libertad plena. Es el momento en que cada una pone su marca de baile, sin diluir la etérea identidad del conjunto escenográfico.

La trasnoche se estira en un ensueño de abrazos envueltos con trasfondo de bandoneones y, recargando el estado de trance, sueña a su vez con ser infinita. Sabe que no lo logrará. Sin embargo, es la hora de los ojos cerrados y la magia que instalan música y baile en una amalgama suficiente para olvidar el tiempo. Por un tiempo más.

En el piso, disimulados bajo las mesas, algunos pares de zapatos de calle esperan a sus dueñas para la corta caminata del regreso en la madrugada de Buenos Aires. Afuera, en la calle, los taxis deberán aguantar todavía más.

Giros, paradas, arrepentidas, sacadas, voleos, corridas y lo mejor del repertorio surcan las maderas de la pista recién ahora amplias de espacio. La música de buenos tangos, reverberados melódicamente por el especial momento, se hace eco en el salón semivacío: tapiza las paredes y perfora hasta el rincón más alto y hasta el más oscuro.

Buenos tangos que acarician al pasar los oídos de los bailarines y los llevan a volcar hacia afuera el sentir de dos ansias, hombre y mujer, confundidas en sólo una. Nunca se plasmará mejor esa comunión que en las últimas horas de la milonga.

Es adentrada la noche en el salón de baile de tango. Un revivir de poesía musical y gestos coreográficos que propone la milonga a los que quieren esperarla. A los que saben que vale la pena esperarla. A los que conocen que ella no lo concederá antes.

Será en la última decena de tandas; en ese momento, cuando regalará la magia que atesoró para entregar a los que la acompañan en las madrugadas. A quienes quedan con ella hasta alcanzar su emblema postrero de cada noche: La Cumparsita, su despedida del hoy, el último tango.

La milonga termina. Los zapatos son recuperados de abajo de las mesas. Los taxis se ponen marcha. El estirar la noche para encontrar la magia concluyó. El puñado de hombres y mujeres busca la salida. 

La ensoñación ha cesado. En la calle, diarieros y camiones de reparto ya han comenzado su jornada. Los más nocheros de la milonga esquivan, en las veredas vecinas, las mangueras y las primeras salpicaduras tendidas por los encargados de edificios… 


Horacio Pagano, octubre de 2008.

 

 

 

 

entre los dos sobra algo”….  

                                                 Ya la conocía, sin embargo siempre algo de ella lo sorprendía, su felina forma de desplazarse en la pista, su abrazo …casi una marca registrada, su rostro con un rictus casi trágico, su boca que acercaba peligrosa e insinuante a la de su compañero de baile. Ya la conocía…habían bailado muchas veces e igualmente sentía la curiosidad y la casi admiración que provocaba esa mujer de cuerpo ondeante como mar encrespado, los ángulos de su rostro enmarcaban dos soles negros con apagados destellos brillantes, su boca generosa, su piel tostada, en fin….era mujer para recordar.  En ese momento termino la tanda y ella paso muy cerca y casi impersonalmente sonrió y saludo con la cabeza, el asintió como si nada hubiera pasado pero…fue suficiente para que el pensara la próxima tanda si me gusta la saco.

                                                  No fue la primera.. no podía desperdiciar tremenda bailarina en una milonga, “paciencia ..todo llega “ su mano hacia girar la copa como un trompo intentando con ese juego achicar los tiempos. Las esperas siempre son provocadoras de sensaciones casi indescriptibles,, ansiedad, estimulo, expectativas, temores, son casi minutos obesos… la milonga suena como mas lenta….pero al fin termina y el corte de tanda suena como trompetas llamando al torero en la Plaza de Madrid. Secarse las manos, algún brillo en la frente desaparece en el impecable pañuelo blanco, alisar con la mano algún rebelde mechón que resiste a ubicarse donde corresponde… y pedir como una plegaria…Pugliese, Pugliese, pero no.. suena Troilo, en ese bandoneón hay escritas frases de agradecimiento de miles de milongueros …. Danzarín por el Gordo suena como un llamador y las miradas se cruzan casi como lógicamente, ni un gesto, se pararon y se acercaron como si estuviera programado por alguna mano superior…. Ese abrazo, incomparable, único, sanguíneo, entrañable de entrañas,  colmado de ese amor de tres minutos, los tangos se suceden, y entre los dos finales, el rompe el silencio denso y pesado y  le dice “ Entre nosotros dos esta sobrando algo”. Ella lo mira..  sonríe socarronamente y lanza como un misil, “Eso ya me lo dijiste una vez…Lo que sobra es la ropa” y espera con ansiedad el efecto que provoco su ataque….  Pero no.. la mira y su boca desparrama un sonrisa a la derecha… su brazo  se desliza por la espalda descubierta y su mano se dirige hacia la de ella, . en el ultimo instante la desvía y posa su dedo índice en la boca de ella como llamando a silencio…… y con un susurro le descarga.” Entre nosotros dos esta sobrando algo y no es la ropa, es tu “NO”…..

 

Horacio Lopez

 

 

_RINCÓN DE TANGO_

SE INUNDA EL AIRE DEL CAFÉ QUE FUMA
SE SIENTE EL PALPITAR DE UN TANGO EN CELO
COBIJA LA ILUSIÓN DE ARTISTA EN VUELO
ESTE RINCÓN AZUL DE MAGIA Y BRUMA.

SIN PRETENSIÓN DE ESPASMOS DE NEÓN
NACISTE CON EL ALMA DE CIGARRA
VIBRÁS EN LABERINTOS DE GUITARRA
Y ALETEANDO, VOLÁS EN BANDONEÓN.

YO NO QUIERO DORMIRME, TENGO UN SUEÑO
PRECISO TU BOHEMIA Y TU LOCURA
TU VIGILIA ES LA MUSA QUE ME APURA
A TRANSFORMAR EN GRANDE LO PEQUEÑO.

SI ES MÍA LA SOLEDAD  DE CADA NOCHE,
-CONSUELO DE ADOQUÍN-  ME DAS  LA SUERTE
DE IMAGINAR QUE BRINDO CON LA MUERTE
SIN QUE NI ELLA NI YO VUELQUE UN REPROCHE

EN TU MÁGICO JUEGO DE POESÍA
LA DE NEGRO CRESPÓN BARAJA EN VANO
HERIDA EN SU ILUSIÓN  PIERDE LA MANO
ME MIRA DE SOSLAYO Y SE RETIRA.

Y  EN TU TENAZ AFÁN DE QUITAPENAS
ME CONQUISTÁS EL ALMA REZONGONA
ME DESPERTÁS SONRISAS REMOLONAS
Y OFRECÉS TU  AMISTAD A MANOS LLENAS.

VOS SOS EQUILIBRISTA EN MI BALANZA
REMATÁS MI FRACASO Y MI AMARGURA
VENDÉS MI FRUSTRACIÓN Y MI LOCURA
Y ME ALQUILÁS   EL BULÍN DE LA ESPERANZA

Violeta Viola

 

 

 

_Entre mis brazos_

Buscaré y hallaré
tu cuerpo radiante
para hacerme bailar
por las noches
la doliente milonga del abrazo
y veré que la vida es un fracaso
sin tu amor y sin tu risa.

Buscaré en los recuerdos nostalgiosos
aquellos fantasmas melodiosos
que le dieron sosiego a mis penas
y a puro tango y entre tus venas
dejaré que duerma mi locura
si total es entera la dulzura
de una voz que reviva la ternura
y atroz la espesura de los solos.

Buscaré en la ciudad
donde tu sombra duerme
esta noche en su calma
sembrada por las almas
dolientes y feroces
de la audacia.

Y seré la musa y la música
que bese hasta la muerte.


Raquel Gianella

 

 

 


_Defiende lo que amas..._

Fértil, Tierra sol...
azul agua, el cielo,
y tus manos inmóviles de paz.

Alas al aire, vuelo certero,
y tu corazón... ahí...
ojos naturales,intensos como el viento,
y mi amor, pequeño horizonte de tu día.

Libre, en tu espejo de ideales,
palabras entrecortadas, sin tiempo...
como si el sol, solo brillara en tus cabellos.

Tenue adios de tu escultura...
soslayando caminos,
solo  tierra y verde, unidos en tu ser.


JQ_

[Dedicado a LILI (LA TOBA)]

 

 

HA LLEGADO LA NOCHEBUENA

Los arbolitos de Navidad con sus luces multicolores se asoman por las ventanas engalanadas. Todo es luz, alegría, bullicio. Sin embargo, ella está sola. Mira todo
como si no conociera la ciudad. Pero lo que más le importa es mirar adentro de
las casas, a través de las ventanas.
Salió a la calle para mirar adentro.. Para mirarse hacia adentro. Al cruzar una es-
quina se le acerca un Papá Noel que, con una sonrisa inmensa le ofrece un cara-
melo. Los chicos se arremolinan a su alrededor pidiéndole más golosinas. Lo mi-
ran con asombro, con admiración, con respeto, con algo de temor en sus ojitos
infantiles.
Sigue caminando. Es 24 de diciembre y dentro de media hora será Nochebuena y
sus hijos no están con ella.
Desde que se separó del padre de sus hijos ellos pasan la Navidad con él y el fin
de año con ella. Sigue caminando. La sonrisa de Papá Noel aparece y desaparece.
Como las luces de los arbolitos. La persigue. Los ojos grises la miran desde deba-
jo de esas cejas blancas y tupidas que escapan de un gorro rojo. Camina muy len-
tamente. Está sola, escucha villancicos, vibra en sus oídos la risa de la gente que
pasa a su lado. Tiene una terrible necesidad de buscar una luz en su interior.

Va con la mirada baja, mirándose. Montones de sensaciones chocan entre sí, sentimientos encontrados que salen de no sabe dónde, explotan en su mente y su corazón cual fuegos artificiales para caer luego desde lo alto y desaparecer en la oscuridad. Comienza a apurar el paso. Al cruzar una calle, un coche rojo, descapotado, inter-cepta su camino. Levanta la vista y ve adentro al Papá Noel pidiéndole que suba mientras le abre la puerta. Asombrada,  asustada, obediente, sube. El coche arranca rápido.  No escucha más nada,  sólo mira  a Papá Noel que le sonrie en silencio. Se da cuenta que todavía tiene en la mano el caramelo que le dio y se lo pone en la boca lentamente sin dejar de mirarlo. No sabe donde están ni por qué calles andan.

Una bruma envuelve la ciudad y las luces se hacen menos intensas, los villancicos suenan más despacio a sus oídos y todo es muy extraño.
El coche se detiene al entrar en una cochera oscura con lucecitas rojas a los costados. Papá Noel le abre la puerta y la invita a bajar. Entran no sabe dónde. De pronto se encuentra en una cama muy grande y ve su cuerpo reflejado en los espejos del techo, envuelto en una penumbra acariciante. Papá Noel ya no está vestido de rojo ni tiene barba ni bigotes blancos. Es el hombre que siempre quiso encontrar y que esperó toda su vida. Delgado, con la piel tostada, dulce. Con unos ojos que la hinoptizan. El se acerca y la toca. Solamente la toca con sus dedos largos. Pasa esas manos bronceadas muy suavemente sobre su piel, recorriéndola toda, milímetro a milímetro y un estallido de placer cual una descarga eléctrica la inmoviliza. Todo empieza, todo termina. La quietud después de la tormenta; la vida después de la muerte.
Ella vive el momento como no lo ha vivido nunca. No lo puede creer; ha llegado la Nochebuena. Ya no está sola, está con él. Ahora siempre será así, juntos, de a dos.
Después la lleva hasta su casa y la despide con un gesto imperceptible de su mano y el susurro de su voz. Y una sonrisa dulce, dulcísima que brota otra vez de entre unos bigotes blancos. Y su mirada protectora la rodea hasta que entra y cierra la puerta, dejando la oscuridad de la noche en el jardín.
Sube corriendo la escalera hasta el dormitorio, pero no está sola. Todo ese recuerdo está con ella. Siente todavía sus caricias suaves, sus brazos fuertes, ve sus dientes blancos y huele el perfume que la envolvió cuando por primera vez sus dedos la tocaron. Escucha su voz diciéndole cosas locas al oído y está llena de toda la ternura que le regaló. Se mira al espejo y la luz rosada que ilumina el dormitorio, le muestra su imagen extasiada.
Es feliz, feliz, feliz como no lo ha sido nunca. Se desviste rápido para meterse en la cama y seguir desfrutando y gozando de los recuerdos y, en ese momento, un ruido la sobresalta. Es un ruido conocido que la hace despertar. Son las nueve y media de la mañana de un triste 25 de diciembre y está sola. Y llora. . .


Ana María Naves

 

AL OESTE DE LINIERS

Los años me han traído achaques, perdí velocidad y bravura. De la sesera ando bien. Aquella noche, en los tiempos del Peludo, me crucé con Florencio cerca del Maldonado. Las cuentas pendientes nos habían  alejado y enfrentado en varias oportunidades.
La luz de un farol  reflejó el puñal que furtivamente mi rival desenfundó con rapidez.
No me dejé madrugar, me le acerqué  decidido y esquivé la hoja ávida de sangre. Hasta el mango le clave el cuchillo al bravucón. Lo perdió la confianza, no imaginó que yo era zurdo. Fue valiente el finado, ni una queja, ni un grito. Se dobló  y quedó panza arriba a orillas del arroyo. Le cerré esos ojos de mirada incrédula. El hombre, acostumbrado a pisar fuerte, no concebía su propia muerte. Se creía Dios, pero ahora, si es que existe, estará dándole cuenta de todas sus andanzas.
Al llegar al rancho la mujer más deseada del barrio, La Rina, me esperaba recostada sobre el poncho colorado que hacía de cobija en mi cama. Sonrió y dijo: vení tonto, hace rato que te espero. Esa noche la conocí bien. De verdad les digo, si al amanecer los gallos cantaron no los escuché. Al despertar, a media tarde de ese domingo inolvidable, la Rina me alcanzó tortas fritas hechas por ella con arte y esmero.
A la noche para ir a bailar tango a lo de Julia  se calzó la pollera negra, la del tajo al costado. Yo me puse el lengue y el reló del difunto para impresionar.
Entramos al salón tomados de las manos como si fuéramos novios. Los tanos en la barra murmuraban entre guiños y muecas, el Inglés se le pegó a la Chola y le dijo algo al oído. El Chango Benitez, que fue pretendiente de La Rina sin tener devolución, miró con el ceño fruncido y su nariz aplastada, vaya a saber en que gresca, se hizo más evidente. Al pasar a su lado amagó un saludo que no quise ver. El resto de los parroquianos seguía con atención nuestros movimientos.
El violín y el bandoneón sonaban bien a pesar de los vinos que cargaban el Turco Alizade y el Pardo Mendieta.

Nos trenzamos a milonguear en una pista bastante libre como para lucir a mi hembra. Ella, con la cara pegada a la mía, bailaba con los ojos abiertos para cubrirme la espalda de provocadores y pendencieros. En giros y quebradas mostraba las piernas a los otarios que miraban como bobos. Al salir, casi al alba, me la lleve conversando hasta el rancho.
Seis años vivimos juntos, de hijos ni hablar. Se apropió de un gallo de riña al que entrenó y preparó para la pelea como naides. Mucha plata le hizo ganar El Colorado  hasta que el perro de un vecino se lo mató. 
La Rina me acompañó en trifulcas, pugnas y camorras.  La parca llegó cuando todavía era joven y estaba muy linda. Hubo otras chinas en mi vida pero como ella ninguna. A veces, creanme, la extraño. Después nada importante pasó.
Seguí en el escruche y la timba. En el barrio  me respetaban, algunos por miedo otros por adhesión.
Un día Nicolás Paredes, un púa que llegó a ocupar banca en el Congreso, sabiendo que no andaba con achiques me apadrinó.
Le presté buenos servicios al hombre, mandé al infierno a un correligionario molesto y a un puntero de la oposición.
A Don Nicolás le debo la pensión graciable que no alcanza pero suma.
Ahora trato con gente diferente, algunos andan cabreros y otros sólo amargos. Todos están en la fulería.
El puñal todavía me da satisfacciones, ya no lo llevo junto al sobaco derecho pero lo mantengo bien afilado.  Con la hoja gastada, corto las mechas de las velas que fabrico y vendo a quienes, con mucha o poca fe, le ruegan a San Cayetano para encontrar laburo.


[Enrique Guglielmi]

 

 

  

CUANDO SOLO SEA RECUERDO

Cuando solo sea recuerdo
Y ya no pueda acariciarte,
Ni mirarme en tus ojos
Ni beber tu miel,
Lamentaré no estar…

Cuando solo sea recuerdo
Y ya no pueda llenarme
De sol de días luminosos
De lluvia fresca sobre el rostro
Lamentaré no estar….

Cuando solo sea recuerdo
Y no haya caminado
Lunas de playa de tu mano
Y detenido en cada una de tus sombras
Lamentaré no estar…

Cuando solo sea recuerdo
Y extrañe el abrazo del amigo,
El vuelo de mis hijos
La esperanza de mis nietos
Lamentaré no estar...

Cuando solo sea recuerdo
Y  despierte en alguno de tus sueños
Cuando ya no puedas decirme al oído
Esas palabras que yo tanto esperé
Lamentaré no estar…

Cuando solo sea recuerdo
Abrace a mi hermanohijo con ternura
Y juntos reguemos con llanto
Las flores de domingo de  mi madre
Lamentaré no estar…

Cuando solo sea recuerdo
Y los muchachos de la mesa sonrían anecdotando
Cuando  yo no pueda bailar con profunda pasión
A todos mis amores de todas las milongas
Carajo! Lamentaré no estar…                    

[Calbert]

                  
  

 

 

A veces Buenos Aires...
 
A veces Buenos Aires depara encuentros inefables,
relámpagos de vida, luciérnagas de sueños...
 
A veces,  acentos cadenciosos inundan los oídos
de palabras auroras, de anochecidas frases sin promesas.
 
Y la esperanza de una mañana clara puede leerse en la borra del café,
quizá el deseo devele algunas sombras, quizá.. y una boca...
 
Y luego, cuando un océano enlace las nostalgias
y arroyos de recuerdos evoquen rumores en el alma,
 
Entonces, a pesar de distancias y  de ausencias
un Tango bailará, tu esencia con mi esencia. 

Violeta Viola


_Puedo mirarme al Espejo_

Puedo mirarme al espejo y no disimularme
Puedo ser descarnado
Y reprocharme…
Puedo ser consecuente
Con mis fallas,
Y hasta odiarme.
Puedo confesarme los  pecados,
Redimirme reparando,
Y perdonarme…a veces.
Puedo llorar,puedo reirme
Puedo reconocer mis heridas
Y tambien las que haya provocado.
Puedo saberme feliz y desgraciado
Y diferenciar mi labor en cada caso
Puedo decidirme responsable
Del pasado
Y al asumirme creador de mi futuro
Puedo mirarme al espejo…
Y decidirme inmenso o muy pequeño
Puedo mirarme al espejo…,
Y por ello sentirme digno de tu entrega,
Y saber que te merezco.

Carlos Brizuela

 

Escrito inspirado "La Noche de los Flecos" por el vestido de una de las Bailarinas...

_Muecas_

Muecas de flecos, que decaen de tu vestido,
loco charlestón que cuestiona mi tiempo,
desde el mutante sitial de un reloj de arenas brillantes,
latido a medias de tu corazón, que diluye mi estigma.

Muecas de tus ojos, que desplomaron un te quiero
en un saco sin cuerpo, olvidado... desecho en un techo [sin cielo].
Intento juguetear con tus hilos plata, flecos de aquellos días...
en que tu sonrisa era mi mañana.
Tango cotidiano, elixir de un dramaturgo que te ama.

Hago un suspiro exacto, la eternidad de tu adiós...
Muecas de desilusión en el bagaje de una vida desparramada.
Líneas que derrapan momentos y agolpan sentimientos,
Como hablar palabras mudas?... sin saliva ni linaje.

Manos ajadas de besos secretos de tu vestido flecos...
Descascaro el Tango cómplice... sabedor de amores y delirios.
Agoto el ahora... vestido, cuerpo y flecos en un solo de amor.
Inútil labrar espejos, si no encuentro tus muecas.

JQ

 

DISFRACES

los guapos y papusas
inician la milonga
historia ya es la noche
y al tango puso más
ligas y tiradores
se acunan en la esencia
del símbolo sagrado
secreto de arrabal
la orquesta generosa
bendice cada paso
y el piso se hace cielo
con luna de antifaz
donde estrellas veloces
deslizan sus atuendos
de negro y rojo fuego
con abrazo sensual
es fiesta de las almas
y el vino de los genios
en cuerpos con cadencia
embriaga la pasión

Ignacio  Szapiro               22 de octubre de 2008

 

____

LETRA PARA EL DESTINO

La música
se integra con los cuerpos
un tango
busca estrechar el abrazo
en el borde mismo
de los latidos
las mejillas
también se entregan
como escondiéndose del pudor
la primavera
se adueña de la noche
y el bandoneón
se hace cómplice
de la emoción compartida
el baile
es ahora
un diálogo sustantivo
de única vez
el mundo
vuelve lentamente
su escenario
esta cubierto
de poesía

Ignacio  Szapiro              Noviembre 5 de 2008

  

  

TANGHÍDICO

Estas noches son guadañas de grillos. Me parece que los grillos no sufren el calor, sin embargo tratan de mantenerse ocultos en un mismo lugar, al igual que Claudia, que en el sector de la cama en que caía quedaba durante todo el amor, como esos barcos aparentemente inmóviles en el horizonte, pero que a la mañana siguiente ya no están, tal como hizo Gustavo cuando consiguió novia y se creyó que ese era el motivo de la vida y no volvió al bar, y se casó, y tuvo tres hijos, y fue a reuniones de padres en el colegio, y a Carrefour a hacer la cola en la caja de los envíos a domicilio y se quejó en troupe de desgraciados por los avatares del corralito y después se separó y ahora busca el bar, pero nosotros ya nos fuimos a colonizar otros moscatos.
Y todo parece estar hasta que se va sin aviso y entonces queda un recuerdo con la consigna de ahuyentar al olvido y la ingenuidad de creernos mejores porque no olvidamos.
Al recuerdo de Claudia lo abrigan los grillos. Si no fuera por la débil constancia y la insensata delación, la hubiera olvidado en el fondo de otra sangre, como a Gustavo que me lo devuelve el fernet con Cinzano.
Nosotros ya no somos los que aman, sino los que recuerdan para creer que seguimos amando, pero a veces hay vientos cálidos de primavera que me hacen recordar el vuelo de la pollera de Micaela o el viento frío de abril que me trae media docena de ausencia.
Todos escapamos de la escena para simbolizarnos en los detalles corrientes y múltiples. Como caricaturas que restaron su piel a la imagen.
Y entonces, los grillos son más ella que ella, y el viento que iza polleras es más Micaela que Micaela, pero Micaela y Claudia serán otras cosas para otros, hasta que todos los aconteceres las recuerden y su yo, sea un símbolo indescifrable para su confundido yo.

¿Qué aroma despierta mi recuerdo en vos? ¿Qué brisa te hace decir mi nombre casi olvidado? ¿Qué mirada te recuerda mis manos?

[Carlos Viturro]

 
  

                                                            T A N G O

 Subió los dos tramos de escaleras que llevan al salón de baile, se aferra al pasamanos con fuerza, tiene miedo de caer, no está acostumbrada  a caminar con zapatos de suela y tacones altos y  estos  con el valor agregado de ser muy puntiagudos. Sube colocando los pies de costado porque de frente sobresalen del escalón haciendo peligroso su ascenso.

  Su corazón le late con fuerza, es la primera vez , que decide entrar a un salón donde se baila solamente tango. Cuando llega al final la recibe un lugar pequeño donde sobresale una ventana con un cartel sobre ella que dice “guardarropas” y hacia la derecha una puerta entreabierta que la invita a pasar. Lo que ve; la desconcierta el salón está vacío y en penumbras, las luces que iluminan las grandes fotos ensambladas sobre una pared que ocupa todo el largo del local, fotos que muestran ídolos de la música tanguera, proyectan sombras, como  si estos acariciaran con ellas toda la superficie.

 Cuando sus ojos se acostumbran a la penumbra, ve el piso de madera encerado en un circulo perfecto por mesas pequeñas vestidas con  manteles superpuestos: el primero rosado llega hasta el piso el segundo blanco apenas cubre la superficie superior, sobre ellos un cuenco de vidrio con una vela rosada en su interior, coronadas con  sillas tapizadas en pana oscura, Se reproducen en numero infinito, hasta, tomar un respiro y formar otro circulo de madera, las dos pistas de baile están delimitadas por una línea imaginaria que une dos columnas de madera revestidas de espejos.

 Permanece muy quieta parada junto a la puerta de entrada, de golpe los fantasmas del pasado están sentadas y bailan. Mira embelesada como  los hombres  con un movimiento de cabeza invitan a las señoras y ella asienten con una sonrisa que promete el cielo, escucha pero no puede oír  los sonidos de la música ni los murmullos  pero los gestos son elocuentes y hablan por si mismos. Descubre en el abrazo del baile que las parejas se funden entre sí formando un ente único e irrepetible, sensual, con un único corazón que late al ritmo de algún tango. Quiere bailar mira a los hombres pero ellos la ignoran. las mujeres también.

 Se pone triste y tiene lágrimas en los ojos, cuando de golpe ve venir una sombra masculina que se  acerca  lo mira fijamente esperando la seña establecida y prepara una sonrisa para aceptar.

“Señora puedo ayudarla en algo?” los fantasmas desaparecieron asustados al escucharlo.---”usted viene por las clases de tango?” asintió tímidamente con la cabeza,”se adelanto un poco, tome asiento por favor, ya llega el profesor, voy a prender las luces”

 

Lidia Coria

Junio del 2008

 

 

JUEGOS

 

las miradas

se funden

sobre un punto imaginario

ella y él

deciden amarse

saben

que es solo un instante

sus cuerpos

la piel y la sangre

se abrazan

en una burbuja transparente con nombre propio

TANGO

los pies se acarician

dialogan con la música

son instrumentos de la misma orquesta

paralizan los relojes impacientes

y giran

bailan

como trompos sin piolín

mejillas y aliento

contactan las almas

el resto

fantasía

pura emoción

finaliza la tanda

se despiden con un susurro

y la mirada

 

pensamiento surgido

del sueño porteño

 

Ignacio Szapiro

8 de octubre 2008

 

 

La tanda de la Rosa ha servido de inspiración para el siguiente escrito...

 

_

 

_Rosa Tácita_

 

Pétalos, locura y Tango...

cóctel de superfluos escondidos,  ilusorios.

Extraño pimpollo secular elegido para ti,

en una emblemática de sensual, hecha flor.

 

Sonrisa… sonrosada,

y tu alma a la distancia.

Búsqueda infructuosa de tus ojos,

mientras mis pies trastabillan amor.

Tallo que brota espinas… y lastima,.

al ver tu abrazo equivocado.

 

Mi yo,  chaplin de tus espaldas,

marchita su momento en una rosa…

rojizo seductor de pétalos-piel,

que deshilachando piruetas...

me lleva a tu imagen.

 

Tímido musgo, que te desprotegerá…

cuando un “de nuevo” florezca….

correré entonces, el telón de tu mirada,

y el rosáceo de mi amor,

de alguna manera, será rosa… en tus manos.

 
JQ_

 

Dulce Milonguera

 

Niña en dulce espera, preparas para  la noche
Llena de sueños y alegria
El encuentro casual con ese amado
Detras de un tango que te inspira.


Tu llegada casi indiferente
A tan hermoso y carismático lugar
Se transforma en creciente ansiedad
Cuando la cumpa se hace escuchar.


Ya comenzó, estas alli y tenes dudas
Por el lugar en que te vas a sentar?
Si te van a elegir los mejores?
Y decis va!!, por lo menos quiero bailar.


Luego al mirar a los que bailan los observas
inspirados por la música y
abrazados por un tango que los une y los
unifica al transitar.


Sentis que tu alma te explota
Cuando aquel guapisimo bailarin
Te mira para bailar y empezas a
remontar sueños de barrilete atado por
un piolin.


En la pista y a cada paso das muchas
señales de entrega que hacen que tu
pareja empiece a mostrar su hilacha y se
abrace tan fuerte a vos para caminar
hacia tu deseo.

Que cosa tan especial, desde un abrazo,
la vida, que acompañada por esos
compases nos enseña cuan necesitados
estamos de calor,  de  comprension y de
alegria.

En un abrazo que confunde , el mismo
sentir, el mismo placer, el mismo
escuchar y a la vez el poder interpretar,
que cada paso que el te lleva, te enseña a
caminar.
 

Como? Ya terminó, pensaste, tan poco
duro ese encuentro, que linda sensacion
bailar con vos ahora si que voy a estar
mas ansiosa por que se repita la ocasión.


Por el lado de ese muchacho que
tambien bailó con vos se dibuja una
sonrisa del placer de lo mejor, vos
tambien fuiste su reina con algunos
minutos de amor.


Y lo más lindo pensas, es que se repite la
dulce espera por saber quien sos, si no te
conozco, o que me mires otra vez si ya
bailamos y me gustó.

Al compas de una milonga, de un tango,
o de un vals, teñidos en un dos por cuatro
la historia vuelve a empezar y yo miraré
a tus ojos para saber lo que deseas cada
vez que su cadencia me vuelva a
acariciar.

 

Miguel Ruggiero

 

 


 

Para Clau

 

   

Niña hermosa que encandilas                                                             

a cada paso tu caminar

no dejes nunca tus sueños

aunque tengas que despertar.

 

Sigue siempre con tus proyectos

nada dejes abandonado

ya que lo mejor por sucederte

todavia no ha pasado.

 

Entre lágrimas y sonrisas         

Te veo siempre zigzagear

Mirando de cerca al que sufre

O alegrándote con tu danzar.

 

Lo que hacés es hermoso

Y continuarlo no es forzado

Por cada alma que no pudiste

Hay muchas más que has ayudado.

 

Cada vez que tengas sueños

Es señal que estás viviendo

Y cada vez que los recuerdes

Es señal que seguís sintiendo.

 

Ese ser que tu alma busca

Y tu corazón anhela

Está más cerca de lo pensado

Vive mirándote desde afuera.

 

Descubrirlo no va a ser facil

Encontrarlo será aún más forzado

Pero el intento por lograrlo

Tiene premio asegurado.

 

Cuando mires a sus ojos el te dirá:

Mira que te miro

Mira que te sueño

Mira que de esos ojos

Yo voy a ser el dueño.

 

Y tu corazón explotará

Como cuando eras adolescente

Y creerás que todo existe

 Y verás como se siente.

 

Crea, sueña y anhela

Y comienza todo a sentir

Que todo lo mejor para tu vida

Ya se acerca!, está por venir!!. 

 

Miguel Ruggiero

 

 

 

GUAPO
 
Desde un farol , testigo de venganzas y de amores,
escudriña la esquina.
El lengue amarillento de puchos y de lunas
la trensilla arrugada serpenteando en la pierna.
Y un recuerdo de olvidos y de tangos le sube hasta el garguero
La faca en en la cintura se sale de la vaina, extrañando el sebo de algún taita.
Huele el cielo traicionado de estrellas, y la proximidad del odio agazapado...
Con cuál se quedará ?
Cuál de las dos lo abrazará al llegar restañando su herida?
la de percal o la de crespón negro?
Es antiguo el encono pero es reciente el hielo de la espera...
 
Violeta Viola

 

TANGO CÓSMICO
 
Ella se sentía intangible,
casi sombra.
no esperaba ser vista
en su órbita solitaria...
menos aun vislumbrada
Algo, rayano con la materia, la rozó de soslayo.
Su antimateria salpicó destellos al mínimo contacto.
Él entró en el oscuro abismo de inmediato.
Ella fue disparada hacia la luz..
Desde entonces la atracción fue inevitable;
a cada descuido del Universo vuelven a encontrase para bailar un tango.
 
 
Violeta Viola

VIAJE DE IDA


Berretín de mi vida, fato de aquel suburbio,
me embrocaste bailando un gotan de Salgan,
viniste a recorrer como anillo  mi talle,
en tu abrazo tanguero, no deje de temblar.

Achuchado, embriagaste mi cuerpo con el tuyo,
te seguí por la pista, africada al danzar.
Pasito por pasito, entre corte y quebrada,
me desmaye en tu torso… dejándome llevar.

Fui tuya tres minutos, apretadita y tensa,
con los ojos cerrados me sentí buyonear.
Fuiste mi cadenero, me entregue a tus deseos,
¡el cuore me abrigaste llevándome al danzar!

Subiéndome hasta el cielo, te lleve a los infiernos,
ardimos en la llama de otro querido vals.
Envidiaron mi porte de mina abacanada
y tú estampa de macho que sabe donde va.

Entre tangos y valses volamos en la pista.
Silencios melodiosos, compases…. y algo más,
se termino la tanda, volví a mi escueta silla
te fuiste despacito…. sin volverme a mirar.

Engaluchada y triste, te busque en las milongas:
en Caning, Lo de Celia, Grisel, y La Ideal.
Hasta aquella noche que te encontré en el Beso
y ahí mi caferata…. ¡todo volvió a empezar!

M.P    LA MARCE


 _Sentada_

Sentada alli,
en descontrol de rojo y de naranjas.
Perdida entre recuerdos sepia
y pensamientos lejanos
Ella espera…

Quieta, espera
que la tomen de la mano
y sentir el suave torbellino….
donde vuela…
donde siente.

Espera al principe que viene desde el tiempo
a buscarla,
a sacarla de su nada,
mecida en el calor de nido
de sus brazos

Y espera una vez …
y otra mas.
Persiste!, quieta, detrás
de sus mejillas jóvenes de polvo,
mareadas de carmesí

Se pierde y espera.
Tararea…
Recuerdos de tango.
Pausa, giro, movimiento...
Café. Tristeza. Ensueño…

A veces alguna lagrima se atreve a su policromia
y navega el rubor de su alma que fue,
que ya no es
Y que no sera hasta un nuevo cabeceo

Cecilio Ruiz
 

  

Poesia del Poeta Juan Zelenay, dedicada a Ricardo Morillo

Y en el silencio resonó tu voz,
 tu voz querida, lejana y perdida,
tu voz que era mía...tu pálida voz....
Música de: Charlo -  Letra: Homero Manzi


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REGISTROS DE UNA NOCHE QUE NUNCA EXISTIÓ


La noche no piensa
en la intimidad ella dice que no existe pero sueña que si
mesas de tinto / cristales a medio llenar
                     y lunas libradas de toda culpa


la música acordonada sube del piso y flamea
una guitarra altanera puntea la cosa amparada en el contrabajo
                     y de a ratos se hace violín / se hace melodía


la voz resucita de cenizas de invierno...cantando deliciosamente la poesía
las maderas nobles torsos de mujer
                    siguen vibrando emocionadas en el aguante


próximos a la certidumbre del abrazo / los cuerpos impacientes humean
y los rastros del tiempo se encuentran y se pierden nuevamente en oídos de la danza...

(la noche quizás nunca haya existido / pero el tango...nunca se quedará sin fieles...)

 

El lunfardo, puesto de manifiesto en la escritura vanguardista....

 

_Plagio Nocturno_

De repente, me echó flit… del dos ambientes,
acurruqué las pilchas en la mochila y huí del cemento,
tomando un bondi hasta General Paz.

La noche y su penumbra de cartoneros,
con su bagaje a cuestas…
El olor a choripán berreta recalentado…
que no entra en mi dieta light,
pero que calmaría mis penas si tuviera una moneda.

El Sarmiento que llega a Liniers,
la bruma de gente que se agolpa en las puertas,
el vendedor ambulante….
que me sirve de escudo para saltar el molinete…
mientras ofrece….
un control remoto trucho por diez pesos.
Birra y Birra en el bar del andén,
y un olvidado de la vida sumergido en un break.

Las vías y al costado Rivadavia….
La columna mercurio de nuestro adiós…
y mis 21 años rezagados en el tiempo,
que aún esperan envueltos en sombra, tu vana promesa.

Segundos mudos, en el reloj digital….
carteles luminosos que desnudan arrugas…
Casas de rejas altas y alarmas,
baldosas roídas que ya no existen.

Desmorono mi cuerpo en el banco hierro,
desgrano mi tortura nocturna,,,
hasta que mi torro, de alguna manera,,,,
me lleve al abrazo de tu figura.

JQ_
JQ_
 

 

DE LAS TANGUERAS [para un bailarín...]


Nunca seré tu amante sino un testigo
Miraré desde afuera la ventana de tu cuerpo que se abre
Sentiré el estiramiento, esa elongación emocional.
Observaré el desfile de mujeres hermosas bajo el peso de tus pies
en medio del volcán de tus dos piernas
Ellas irán yéndose satisfechas, repletas de fertilidad
Y volverás a verte solo en el espejo
sin saber que camino tomar, extrañando la seguridad de un hogar
Entonces…
sintiendo cuánto pesa mostrar y mostrar sobre el escenario social
tu poesía de brazos,  giros, vueltas, porte, luz, tinieblas, miedos,
seguridad y fuego
la luna se asusta cuando te ve llegar-
y entonces …entonces, llamame
iremos a besarnos bajo un puente
en medio de la oscuridad sin luna
bailemos
entre las vías muertas del tren
iremos a jugar a una terraza
a simular que bailamos un Tango para el cine
nos pondremos, como cuando éramos pibes
a descubrir hormigas bajo las piedras del cantero
seguiremos el camino que las hormigas dejan
y nos miraremos a los ojos
y nos daremos cuenta
que crecimos.
Nunca más volveremos a ser niños.
Ni trenes
Ni hormigas
Solo dos miradas que se cruzan, en Diciembre,
bajo un sol que se va a su casa
dejando en el bostezo a la noche.
Y el deseo siempre estará allí…siempre estará allí
Esperándonos.

*   *   *
Tu boca es salada
Como un caracol de agua
Mojada
Abierta
Y tu lengua de pez
Nada sobre mi alma.
 
 
 
 
 Silvia Dopacio

 

 

 


 

   

A la Poesía que me encontró en Acapulco

              Openning the eyes

Preludio

                  Adivinanza

Voy a averiguar qué alegría tiene el mundo
en qué playa los amantes
              se aman
en qué puertos los abrazos
              se unen
              y las lágrimas, caen, derrotadas.

El regreso
Quiero que te vayas de mi mente
     que me dejes trabajar, dormir, bailar.

Quiero que te vuelvas al suelo
      que te vio nacer, definitivamente.

Todo esto puede suceder
      pero entraste al hogar de mi alma de niña
      me acunaste en la paz de un abrazo de lobo

Entonces
     al fin Mujer frente al Hombre que sos
     estás en mi y para mí, definitivamente.

 

 
 
 
 
 Silvia Dopacio

 

 

 

 

 
 
__

 


 
Anécdota Milonguera
__
 
Una noche, en la milonga.... una chica me preguntó...
¿ Y.. Juan, cuando vas a bailar conmigo....?
 
[Soy muy respetuoso de las bailarinas [en realidad,,, las admiro], ya que aún no tengo siquiera un año de experiencia...., pero igual no puedo evitar a veces, jugar el juego de la seducción....]
 
Le respondí que para que bailara conmigo, debía estar dispuesta a cumplir la consigna de las 5 vocales...
 
What?,,,, que es eso..???????? [me preguntó.... mientras regalaba una hermosa sonrisa...]
 
La "A" del abrazo.... el abrazo tiene que ser con afecto.. con química.... envolvente hasta el alma.
 
LA "E" de la Entrega, la entrega debe ser total, sin timidez, desafiante, sensual....
 
La "I" de la incertidumbre,,,, debes tener incertidumbre de lo que va suceder, no sabes nada... todo será algo nuevo, sensaciones, un vuelo sin destino... sin lugar... sin para qué...
 
La "0" del Olvido.... debes olvidarte de todo lo que sabes, olvida el piloto automático [un, dos...tiempo  un, dos... pausa  un, dos, tres...] y olvídate del lugar, del reloj, de los que miran, del mundo, absolutamente de todo....
 
Luego, hice la lógica pausa de silencio.....
 
Hasta que llegó la pregunta infaltable, esa que una mujer no podrá obviar jamás, ya que es su naturaleza expuesta....
 
y la uuuu ????????????
 
- La "U" es  Una promesa de amor, Un encuentro, Un café, Un Beso.....
 
Me alejé, antes de que el colorido bermellón de su rostro fuera total....
 
Un rato después, observé que desde su mesa exponía su mirada desafiante, la miré a los ojos,,,,, quedamos como ipnotizados por un instante... y por supuesto.... le sonreí, pero nunca la saqué a bailar.
__
JQ_

 JQ_

 

 


 

Escrito inspirado en el sensual perfume de una milonguera, habitué de la Leonesa..

 

 _Aromáticos_

 
Existo en el pedestal de algún silencio oculto,
mientras fluyen los aromáticos de tu piel…
y el mundo desaparece.
_
 
 
Garúa de presagios inciertos,
que recortan los residuos de mis palabras.
Efluvio perceptible que se hace rizos de aire…
peregrina entonces, mi ser buscando tu alma.
_
 
 
Descubro tu sitial…
emanan sigilos embebidos en aromáticos,
que invaden y abrazan mi perceptible,
condensando una elíptica a tus ojos.
_
 
 
No hay distancia ni tiempo,
suelta y deja que el singular arrastre tu incienso…
ingenuo, dejaré que impregnes huellas perfumadas,
mientras fluyen los aromáticos de tu piel…
y el mundo desaparece.
_
JQ_
JQ_

 

 


 

_Desconocida_
 _
Sabia es la savia que brota de tu verdor,
como amaneceres envueltos en papel de tiempo...
desgrano mi imaginación para percibir un algo,,,
pequeñas secuelas de una sombra cansina que transita,
diluyendo esta mañana de sol.
 
_
Bonita, entre reflejos sin tonos,
medita el día acongojado a tu vestido,
descoloridos quedan los acentos de los demás,
si se impregnan tus manos con mis letras.
 _
Esgrime, aterciopelados labios de juventud....
iris vivaz que delinea tu sensual,,,
desanda el sendero de tu hoy,
marquesina de cielo que deparará tu amor.
 
 
Adormecidos quedan los residuos de aire,
relajados en el perfume de tu dermis,
suave néctar noctambulo...
que despierta duendes adormecidos.
_
JQ_

 


 

_Alma Gemela_
 _
Luz que traspapela sentimientos,
como sueños que desvanecen en una noche de ocasos,
Alma que gime y pide permiso...
en sollozos risueños.
__
 _Alba, cielo y tus ojos.... _
encanto en luz difusa,
de un paisaje sin retorno...
postal de mi alma que te anhela.
__
Manos que esconden gestos,
dedos que balbucean y señalan amor...
Luz de tu alma,
sendero a tu abrazo,
eterno, inolvidable.
_
JQ_

 


 

 

__Tabaco Rubio_

Tabaco rubio.... tus cabellos,
solapas que elastizan sus pestañas para husmear tus ojos,,,
mientras el carmesí de tus labios desliza palabras,
y una sordera hueca abanica mi mente para poder escucharte solo a ti.

Habanos de papiro amarillento, agotan su indiferencia...
mientras tu rubio frenesí moldea silencios.
Inmune a tu enfermiza mueca de amor...
dejo despertar una noche mas.
 
Fumo momentos de tabaco rubio,
y despojo un instante de tu vida...
ánfora que esconde tu sensual,
entre las guias lineales de tus manos.
 
Resigno mi tiempo, espero....
rubial intenso entre mesas sin señales,
y yo aquí... inerte, sin entender...
el desliz fugaz de tu sombrío.
 
Fluye una melodía huérfana,
y ante mi, tu mirada en quietud,,,,
impávido amor que roe suelos,
lleno de todo y de nada,,, vuelvo al principio,
tabaco rubio, tus cabellos.
__JJ JQ_

 
  


 


17/10/2008 14:53 Autor: clubdetango. #. Tema: Rincón Literario



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